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Las medidas a continuación solo las debés tomar como una guía y podés modificarlas según tu propio criterio.

Para una taza de este picante bala los ingredientes son:

Dos ky’ỹi común, 4 ky’ỹi mortal
Una pizca de ají silvestre nivaclé
Tres dientes de ajo
Dos tomate pimpón
Una taza de suero de leche
Unacebolla
Una ramita de romero
Azúcar, sal, orégano, tomillo y vinagre a gusto.

Ky’ỹi, de Arroyos y Esteros • Martín Crespo

Para desatar todo su potencial este picante combina el ky’ỹi común con el mortal –más pequeño, denominado así por los propios productores– ambos provenientes de Arroyos y Esteros, junto al ají silvestre del Chaco.

Ky’ỹi mortal, de Arroyos y Esteros • Martín Crespo

Este ají es recolectado por una comunidad de mujeres nivaclé y es uno de los tantos productos que Ignacio Fontclara y el grupo del Masterado en Cocina y Alimentación en el Paraguay incorpora a sus recetas luego de varias investigaciones sobre alimentos y especies autóctonas. «La comunidad nos envía su producción directamente a nosotros, sin intermediarios. Es una relación directa», comenta Ignacio.

Ají silvestre del Chaco, recolectado por una comunidad de mujeres nivaclé • Martín Crespo

Podés realizar el preparado sin el ají silvestre, ya que no vas a encontrar en un supermercado algo parecido. Basándose en una costumbre campesina, esta receta utiliza suero de leche como conservante, que además aporta proteínas. Si no conseguis suero, podés reemplazarlo por aceite.

Basándose en una costumbre campesina, esta receta utiliza suero de leche como conservante, que además aporta proteínas.

Lo que tenés que hacer primero es poner en una paila con aceite la sal y el azúcar; luego -cortados- el tomate pimpón, ajo, cebolla, ambos ky’ỹi y el picante nivaclé. Finalmente agregás el romero, tomillo y orégano.

El suero de leche: un preparado campesino a modo de conservante que además aporta proteínas • Martín Crespo

Revolvé hasta que todo se deshaga y se encuentre tostado y confitado. Ahí le ponés el suero, dejando que se mezcle con el resto del preparado.
Retirás el preparado de la paila para meterlo en la licuadora, añadiéndole vinagre. El vinagre también sirve como conservante.

Licuás unos momentos y ya tenés tu propio picante hecho en casa. Probarlo con mandioca frita no sería mala idea.

Eso sí, avisanos si aguantás.