La historia deja marcas. En el cuerpo, en canciones, en los nombres de calles y en las ciudades. Durante los 35 años de la dictadura de Alfredo Stroessner, Asunción creció a merced de las políticas del régimen. Terrenos públicos fueron usurpados por amigos y parientes del dictador para uso privado. Desde los años 70, espacios comunales fueron invadidos por el Partido Colorado para convertirlos en seccionales.Y las fuerzas militares, ejecutores y defensores de la tiranía, no solo se beneficiaron con la impunidad –ni un solo militar ha cumplido condena por su participación en los crímenes de lesa humanidad hasta hoy. También recibieron inmuebles que, de otra manera, podrían ser parques o centros recreativos para los habitantes de la ciudad.

La práctica de convertir los bienes comunes en espacios de uso y disfrute exclusivo de pocos sobrevive en la transición democrática. Hectáreas de terrenos originalmente públicos continúan militarizados, y la idea de progreso que gobierna, como en dictadura, es un espejismo de rascacielos y asfalto. Pero Asunción es una ciudad en disputa. Se recuperaron, por ejemplo, dos predios de militares a beneficio de los asuncenos. Y todos los días se conocen historias de vecinos que defienden sus barrios de planes inmobiliarios agresivos. En este fotoreportaje, la historia de algunos casos de espacios militares en una ciudad que necesita espacios públicos.

El Centro Militar Naval Aeronáutico y Círculo de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Foto: Juan Carlos Meza / Fotociclo)

Centro Militar Naval Aeronáutico y Círculo de Suboficiales de las Fuerzas Armadas, lugares de recreación y esparcimiento para unos pocos

El Centro Militar Naval y Aeronáutico se encuentra ubicado en el distrito de Trinidad y es de acceso restringido. Este predio que formaba parte del patrimonio de la Comuna, fue transferido de forma gratuita en 1973 por Guido René Kunzle, entonces intendente de Asunción. Sin embargo había una condición para la cesión del terreno, que fue la de introducir obras por el valor del lote, alrededor de Gs. 12.000.000.

El Club de Suboficiales está frente al Centro Militar, del otro lado de la Avenida Madame Lynch, y ocupa más de una hectárea. Anteriormente formaba parte del ex tambo de la Primera División de Caballería, que también fue cedido –gratuitamente– por la Municipalidad de Asunción durante la administración de Porfirio Pereira Ruiz Díaz.

R.I.14 Primer Regimiento de Infantería (Foto: Juan Carlos Meza / Fotociclo)

R.I.14 Primer Regimiento de Infantería, una zona ribereña aislada de la ciudadanía

Muchos de los terrenos en los cuales hay militares asentados fueron cedidos irregularmente, como es el caso del Primer Regimiento de Infantería. Este predio fue inscrito a nombre de la Municipalidad de Asunción en agosto de 1989, pero luego la Comuna lo transfirió al Estado paraguayo.

Adyacente al R.I.14 se encuentra el Comando de Comunicaciones, el cual también fue cedido de forma gratuita por la Municipalidad al Ministerio de Defensa Nacional, a través de la ley 120/90.

Ambos terrenos militares están entre el barrio Tacumbú y el río Paraguay, y ocupan una amplia extensión de la ribera.

(Foto: Juan Carlos Meza / Fotociclo)

Parque de la Solidaridad, un caso de recuperación de un espacio militarizado

Uno de los casos de recuperación de un espacio previamente perteneciente a un cuartel es el Parque de la Solidaridad. Ubicado entre el Puerto de Asunción y el Comando de Ingeniería del Ejército, este espacio fue construido por el Ministerio de Obras Públicas e inaugurado en el 2013. Sin embargo no podemos hablar de una recuperación total del espacio ya que no se encuentra bajo el dominio de la Municipalidad de Asunción.

El gobierno central tiene planes de construir un complejo de oficinas para varios ministerios, y según los planos, el parque cambiaría en cuanto a tamaño y uso del lugar.

Parque Guasu Metropolitano (Foto: Juan Carlos Meza / Fotociclo)

Parque Guasu Metropolitano, una reserva natural que sigue resistiendo

El Parque Guasu Metropolitano es, por su extensión, una de las zonas verdes más importantes de la capital. El predio funcionaba como el Tambo de la Caballería en Campo Grande, sobre la Avda. Madame Lynch entre Vía Férrea y el Parque Ñu Guazu. En agosto de 1988, la Ley 1316 autoriza a la Municipalidad de Asunción a transferir el predio de 100 hectáreas a título gratuito a favor del Ministerio de Defensa Nacional; a pesar de que esta reserva natural fue declarada inajenable, a partir de la Ley de Venta de Tierras Públicas de 1875.

Este lugar, con características de la región chaqueña y que cuenta con diversas especies de fauna y flora, tuvo varios intentos de convertirse en lo que es hoy, un espacio de uso público. El predio del parque pasó a ser administrado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.

En el 2017 el parque fue intervenido por el Ministerio de Obras Públicas para construir de manera irregular piletas de atenuación de inundaciones. Pero las obras fueron detenidas por la Municipalidad de Asunción, que alega que la reserva se vería dañada por las obras.