Las ansias de controlar cada movimiento de las personas no se limita a los gobiernos dictatoriales. Las revelaciones en 2013 de Edward Snowden, ex agente de la NSA, confirmaron que gobiernos que se precian de democráticos modernizaron sus mecanismos de vigilancia con tecnología. Paraguay no escapa a esta tendencia.

La serie de El Surtidor, «El retorno de los #pyrawebs» muestra cómo evolucionaron las formas de invadir la vida de millones de personas y así coartar su libertad. Investigaciones revelan que el Estado adquirió software de vigilancia, pero nadie sabe cómo se usan ni contra quienes. Las bases de datos personales se compran y venden sin ninguna regulación, o se utilizan para discriminar. La invasión a la intimidad, que en dictadura estronista era una característica del régimen, hoy es una actividad lucrativa de empresas. Y Asunción tiene más cámaras en espacios públicos que Tokio. ¿Se puede superar la transición a la democracia si no hay privacidad?

De pyragües a pyrawebs

La tradición del espionaje a ciudadanos en Paraguay que evoluciona con la tecnología

Los datos personales, un negocio sin control

Cada vez que llega un spam es porque alguien compró datos y alguien los vendió

En Paraguay se usan datos para discriminar

Con el manejo sin control de datos sensibles de las personas se niegan derechos y oportunidades

La inseguridad de la vigilancia

Las medidas de seguridad que pueden ser más inseguras para todos

La identidad que no podemos cambiar

La recolección de datos biométricos crea enormes bases de datos que pueden ser insegura